Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos breves. El rincón del pensamiento.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos breves. El rincón del pensamiento.. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de octubre de 2016

Guijarros y diamantes


Un grupo de nómadas estaba acampado en el desierto una noche y, tras una dura jornada a lomos de sus camellos, se disponía a descansar.
Pero un extraño fenómeno los interrumpió: una intensa luz apareció en el cielo y, a continuación, una voz sobrehumana se dirigió a ellos en estos términos: "Reunid todos los guijarros que encontréis por el suelo y guardadlos en vuestras alforjas. Caminad y, al anochecer, os sentiréis contentos y, a la vez, tristes".
Cuando la presencia divina volvió a hacerse invisible, los nómadas se miraron entre sí, decepcionados y enojados por lo que había ocurrido, ya que esperaban una revelación que les ayudara a crear riqueza, salud y bienestar para todo el mundo y, en cambio, les había hecho un encargo sin aparente importancia y al que no hallaban sentido. No obstante, le hicieron caso y cogieron algunas piedrecillas.
A la noche siguiente, descubrieron que los guijarros se habían convertido en diamantes y se alegraron de ello, pero también estaban tristes por no haber recogido mayor cantidad.
Así es la vida, está llena de cosas que parecen carentes de sentido -como un saludo, un beso, una apretón de manos, unas gracias... -, pero realmente son tan valiosos como diamantes.

Fuente: Revista PRONTOwww.pronto.es


viernes, 14 de octubre de 2016

Perlas de sabiduría


Érase una vez, en un país del Extremo Oriente, un hombre muy sabio a cuya casa llegó un joven europeo que deseaba conocerlo. "Maestro, he viajado durante días y días para aprender cuanto pueda de usted", le dijo el muchacho.

"Verás qué sencillo es. En realidad, sólo me dedico a coleccionar perlas de sabiduría que tengo guardadas en aquel viejo baúl. Éstas son las que he recogido a lo largo de toda mi vida", le respondió el maestro.

“¿Y a dónde tengo que ir para encontrarlas?", le siguió preguntando el joven. "No tendrás que viajar lejos, porque están en todas partes. La sabiduría está en cualquier rincón del mundo. Es como una planta que se nutre de los otros hombres y que da frutos que, a su vez, alimentan a los demás", respondió el sabio.

"Ya lo voy entendiendo. Lo que me quiere decir es que he de descubrir lo que hay de sabio en cada persona para crear mi propia sabiduría y, luego, compartirla", sentenció el muchacho.

Y en ese preciso instante, sus palabras formaron una pequeña nube de vapor de agua que, al condensarse, acabó convirtiéndose en una perla. El maestro la recogió y le dijo: "Ves lo que te quería decir. Mi única sabiduría es coleccionar perlas para, después, utilizarlas en el momento adecuado".




Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es





viernes, 7 de octubre de 2016

Una oruga


Una oruga iba caminando un día hacia una gran montaña cuando un saltamontes le preguntó: «¿A dónde vas?». Sin dejar de caminar, la oruga contestó: "Soñé que subía a la montaña y, desde allí, veía todo el valle. Me gustó lo que vi y he decidido realizarlo”. La langosta le dijo: "¡Debes de estar loca! ¿Cómo llegarás allí? Para ti, un charco es como un lago y una piedra, una colina infranqueable... “.

Pero la oruga no le escuchó. Más adelante, también un topo, una araña y una rana le aconsejaron desistir. "Nunca podrás realizar tu sueño”, le avisaron. Agotada y sin fuerzas, la oruga paró para descansar y construyó un lugar en el que pernoctar: "Mañana estaré mejor”, dijo justo antes de morir.

Al enterarse de la noticia, los animales del valle fueron a ver sus restos: ahí estaba el más loco de todos, que había muerto por un sueño mientras dormía en su refugio. Pero de pronto, la construcción se quebró y surgió una hermosa mariposa que salió volando hacia la montaña.

Todos se habían equivocado. Siempre tenemos que intentar conseguir nuestros sueños y, si vemos que no podemos, tal vez debamos detenernos para hacer un cambio radical en nuestra vida. No olvidemos que el éxito en la vida no se mide por los logros, sino por los obstáculos que hemos tenido que superaren el camino.




Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es







viernes, 30 de septiembre de 2016

El círculo del odio


Un hombre de negocios se despertó de malhumor y, al llegar al despacho, llamó a uno de sus directivos y le regañó por un detalle sin importancia.
Cuando el empleado regresó a su casa, riñó a su esposa porque gastaba demasiado dinero, ya que había servido una cena muy abundante.
La señora le gritó a la empleada del hogar y ésta, azorada por la bronca, tropezó con el perro y rompió un plato. Cuando se incorporó, le pegó una patada al animal que salió corriendo y, ya en la calle, mordió a una mujer.
La señora fue a una farmacia para que le curaran la herida y acabó gritándole al farmacéutico porque le dolió mucho el pinchazo de la vacuna que le puso.
El hombre se fue a su casa y, al llegar, se enfadó con su madre porque la comida que le había preparado no le gustaba.
Pero la madre del farmacéutico, una mujer llena de amor y comprensión, le acarició la frente mientras le decía: "Te prometo que mañana te prepararé tu plato favorito. Trabajas mucho, hoy estás cansado y necesitas dormir. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por unas nuevas y perfumadas para que descanses mejor".
En ese momento, al chocar con la tolerancia y el amor, el círculo del odio se rompió. Y es que depende de nosotros lograr que nuestro entorno sea positivo y no esté dominado por la agresividad y la frustración.




Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es






viernes, 23 de septiembre de 2016

Cómo arreglar el mundo


Un científico se pasaba las horas encerrado en su estudio, preocupado en resolver los problemas del mundo. Un día, irrumpió su hijo, de 6 años, con la intención de ayudar a papá en su trabajo. Tras intentar, sin resultado, que el pequeño volviese a su cuarto para entretenerse con sus juguetes, el científico pensó una estrategia para tenerlo distraído un largo rato. Así, arrancó un mapamundi de una revista y lo cortó en muchos trozos con unas tijeras. Después se los entregó junto con un rollo de cinta adhesiva, diciéndole: "¿Te gustan los rompecabezas? Te daré el mundo para que lo arregles. iEstá roto! A ver si puedes recomponerlo".

El científico creyó que tendría entretenido a su hijo toda la tarde, pero cuál fue su sorpresa cuando, en poco más de una hora, el niño ya había resuelto el reto a la perfección. "Tú no habías visto jamás este mapa, hijo mío. Así pues, ¿cómo lograste colocar todas las piezas en su sitio?", le preguntó sin salir del asombro.
"Es verdad, papá, pero cuando arrancaste la hoja de la revista vi que por la otra cara había un hombre, que sí sé cómo es. Así, encajé las piezas y, al girar la hoja, había arreglado el mundo".

Y es que la solución a todos los problemas del mundo está en el hombre.




Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es






viernes, 16 de septiembre de 2016

Sábanas sucias


Empezaban su vida de casados y la pareja estrenó un pequeño piso en uno de los barrios más tranquilos de la ciudad. Mientras disfrutaban de su primera mañana en esa casa, haciéndose una taza de café, la mujer se quedó mirando a la vecina de enfrente que estaba tendiendo la ropa. «¡Qué sábanas más sucias! Desde luego, yo no me atrevería a colgar la colada en esas condiciones», comentó apurando la taza de café. Su marido la miró y quedó callado.
Días después, se repitió la escena. Mientras la vecina tendía sus sábanas de buena mañana, se dirigió a su marido con un tonillo de superioridad: «Ojalá tuviera confianza con nuestra vecina, porque iría a su casa y le daría algún buen consejo para que sus sábanas relucieran más que el sol. Parece mentira, pero esa pobre mujer lava cada día peor».
La escena se repitió durante casi un mes, hasta que una mañana, la mujer se sorprendió de ver a su vecina extendiendo unas sábanas limpísimas. «Por fin aprendió», comentó a su marido, quien, con toda la calma, le respondió: «No, tan sólo sucede que hoy he decidido limpiar los cristales de la ventana».
Así es, debemos aprender a reconocer nuestros propios defectos y limitaciones antes de criticar a los demás.




Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es