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martes, 27 de diciembre de 2016

Aprender a perdonar


Aprender a perdonar, un ejercicio reparador

AUNQUE NO SIEMPRE ES FÁCIL, ACABA BENEFICIANDO A AMBAS PARTES 

Tener la capacidad de olvidar una ofensa sin esperar nada a cambio es una actitud muy generosa que no todo el mundo ejerce. Muchas veces es necesario aprender a desarrollar esa capacidad para poder perdonar a quien nos ha decepcionado y hacerlo sin resentimiento. Lograrlo supone una gran satisfacción tanto para la persona que perdona como para quien pide disculpas. 

«El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito: bendice al que lo da y al que lo recibe», afirmaba el célebre escritor William Shakespeare. Desde pequeños nos han inculcado que debemos perdonar a los demás, porque todos cometemos errores y es un acto bondadoso disculparlos. Sin embargo, remitir una deuda u ofensa sin contrapartida (como se define el acto de perdonar) implica olvidar cosas que nos han molestado en pro de un bien común. ¡Aprende a hacerlo y tendrás tu recompensa! 

Sin resentimientos 
Conceder una disculpa supone abandonar el resentimiento y la indiferencia que nos genera la persona que nos ha ofendido. 

·         Trágate el orgullo. Cambiar la rabia y la ira que automáticamente nos genera una situación de dolor no es una tarea sencilla. El primer paso es intentar dejar de lado el orgullo, el mayor enemigo para lograrlo. Para el poeta mexicano Amado Nervo, «si eres orgulloso, conviene que ames la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos». Esta frase alerta del riesgo que pueden sufrir quienes no son capaces de perdonar. El resentimiento logra aislarnos de los demás y acaba volviéndose en contra nuestro. 

·         Sé humilde. Ceder no es perder. Reconsiderar una postura y cuestionar nuestra actitud es una acción muy valiente que demuestra que tenemos la capacidad de ampliar nuestra perspectiva. En este aspecto, la humildad es una gran aliada, ya que nos hace más humanos y tolerantes. 

·         Cultiva la empatía. Siempre es mucho más fácil perdonar a quien ha actuado sin mala intención que al que nos ha causado un daño voluntario y gratuito. En ambos casos, tener la capacidad de ponernos en su lugar e intentar entender el por qué de su comportamiento facilitará que podamos perdonarles antes. 

·         Libérate. Cuando lo hacemos, nos quitamos un peso de encima, casi literalmente. La sensación de ligereza y sosiego es absoluta y estar en paz nos reconforta. 

·         Reconcíliate desde dentro. Para conseguir resolver el problema debes tener el convencimiento de que quieres pasar página y dejar definitivamente de lado el conflicto. No es fácil perdonar una infidelidad, la traición de un amigo o un trato familiar injusto, pero ¿qué obtenemos si les guardamos rencor? Intenta eliminarlo para que la situación no te colapse y puedas avanzar. 

Hablar de tú a tú 
Todo este proceso de interiorizar la situación, asumirla y decidir dar una nueva oportunidad puede completarse con una charla de tú a tú que aclare la situación. 

·         Actitud conciliadora. Pregunta qué razones le han llevado a actuar así y escucha sus argumentos; te ayudará a comprender mejor algunos aspectos. También debes expresarle claramente cómo te has sentido con sus palabras o actos. De esta manera, cerrarás las heridas que quedaron abiertas y ambas partes respiraréis aliviados. Eso no significa que tengas que retomar la relación: muchas personas perdonan, pero no olvidan. Tú eliges el camino. 

«Perdonar es el valor de los valientes. Sólo el que es bastante fuerte para perdonar una ofensa sabe amar» Mahatma Ghandi, pensador indio.


TENDER PUENTES: UNA ACTITUD CON MUCHOS BENEFICIOS PARA LA SALUD 
Al margen de los beneficios psicológicos y emocionales analizados, saber perdonar beneficia al organismo, ya que mejora la salud en general. 

·         MENOS ESTRÉS. Varias investigaciones revelan que quienes perdonan sufren menos ansiedad y tienen una mayor capacidad para evitar los estados depresivos, ya que, cuando lo hacen, sus niveles de cortisol (la hormona que el organismo genera en situaciones de estrés) disminuyen. 

·         CORAZÓN SANO. Relacionado con lo anterior, las personas que guardan rencor suelen tener ritmos cardíacos más altos (y, en consecuencia, una tensión arterial más elevada), mientras que quienes son más empáticos la mantienen a raya. La investigación Forgiveness and Physical Health se ha centrado en este aspecto y concluye que, cuanto mayor es la capacidad de perdonar de una persona, menos problemas de salud coronaria podrá presentar a lo largo de su vida, y al revés. ¡Trabaja esa aptitud y gana años de vida! 

·         REDUCE EL DOLOR. Según un estudio realizado por investigadores del Duke University Medical Center (EEUU), perdonar puede reducir el dolor físico. Esta conclusión se extrajo después de analizar a 61 participantes con dolor de espalda crónico: los que eran capaces de perdonar presentaban niveles de dolor más bajos que quienes no lo hacían. 

UN TRAMPOLÍN PARA MEJORAR
AI final, perdonar es un acto de compasión, bondad y generosidad que te hará desarrollar otras capacidades y ser mejor persona. 

·         CRECIMIENTO PERSONAL. Transformar una experiencia negativa en un aprendizaje es un ejercicio de madurez y aceptación que puede ayudarnos a afrontar otras situaciones. 

·         UNA LECCIÓN DE VIDA. Saber perdonar dice mucho a favor de quien lo hace y despierta la admiración de la persona que nos ha decepcionado, llevándole a reflexionar sobre su conducta.

Fuente: Revista PRONTO
www.pronto.es


martes, 20 de diciembre de 2016

Cambiar de hábitos


La mejor estrategia para cambiar de hábitos y mejorar tu vida 

CON VOLUNTAD Y PERSISTENCIA CONSEGUIREMOS NUESTROS OBJETIVOS 

Nunca es tarde para dar un nuevo giro a nuestra trayectoria vital. Siempre estamos a tiempo de aprender cosas, conocer otras personas o iniciar una actividad nueva. No siempre resulta fácil, porque la rutina y lo conocido nos proporcionan una seguridad a la que cuesta renunciar, pero vale la pena realizar ese esfuerzo. 

Imagínate que te regalan una vida, nueva y sin estrenar, y te piden que la llenes con cosas que te gusten, ¿Te seduce la idea? Pues no hace falta que nadie te la ponga en bandeja.Tan sólo necesitas atreverte y darle al botón de «reiniciar» sin miedo. Te espera una existencia llena de experiencias nuevas y enriquecedoras.

Atrévete a ser quien realmente quieres ser 
Hay varias señales que nos indican la necesidad de realizar un cambio vital. La sensación de hacer siempre lo mismo, de no avanzar, es una de ellas. También puedes sentir la necesidad de mejorar como persona o de incorporar a tu vida unos hábitos nuevos para enriquecerla. Si te encuentras en esta situación, es necesario reconfigurar lo que se llama el mapa cerebral y atreverte a hacer las cosas de otra manera.

  • Cambiar es positivo. Aferrarse al pasado por la simple razón de que «siempre ha sido así» no tiene sentido hoy en día. Si, por ejemplo, no te gusta tu cuerpo, haz ejercicio para mejorarlo; si tu vida es aburrida, atrévete a practicar un hobby nuevo, etc. Todo ello supone un esfuerzo, pero, una vez hayas concluido la lucha, te sentirás más feliz, fortalecido y contento de ti mismo. 
  • Y estamos capacitados para ello. No valen excusas. Nuestro cerebro es un órgano plástico, es decir, que se transforma constantemente. Las neuronas crean nuevas conexiones y nos permiten aprender y mejorar nuestras capacidades. Pero para que este milagro se haga realidad es necesario tener la voluntad de hacerlo. Nosotros somos quienes, a través de nuestros actos, podemos modificar nuestra vida. 

Empieza a partir de ahora mismo
Si ya estás decidido, no esperes más. El mejor momento para hacerlo es hoy. El destino te está esperando.

  • No esperes resultados inmediatos. Cambiar un hábito, sobre todo si está muy arraigado, requiere tiempo y esfuerzo. Es imposible conseguirlo de un día para otro. Si eres paciente y persistes, conseguirás lo que se denomina automatizar un hábito, es decir incorporarlo a tu vida y lograr hacerlo de forma natural, sin esfuerzo. 
  • Ponle interés. La mejor forma de conseguir un objetivo es implicarse emocionalmente en él. Trata de entusiasmarte con el nuevo proyecto y trata de encontrar estímulos que te permitan sacar toda la fuerza que tienes dentro.
  • Evita el autoboicot. Nuestra mente puede resultar muy traicionera. Para evitar esfuerzos, es muy posible que nos mande mensajes como «mejor quedarse en casa», «para qué sirve esforzarte si después no va a llevarnos a ningún sitio», etc. ¿Te suenan estos pensamientos? Pues no dudes en hacerles caso omiso. 

«Se dice que el tiempo cambia las cosas, pero en realidad es uno mismo quien tiene que cambiarlas». Andy Warhol, artista plástico estadounidense.
Las 4 preguntas que te marcarán el camino
Es normal que, cuando estemos a punto de iniciar un cambio en nuestra vida, nos sintamos algo desorientados. Para encontrar más fácilmente la dirección que debemos tomar, hazte estas preguntas.

  • ¿QUÉ ES LO QUE QUIERO? Hay que tener muy claro cuál es el objetivo a seguir. A la hora de formular tus deseos, hay que ser concretos y realistas. No es aconsejable abordar varios proyectos a la vez (mejor de uno en uno), ni tampoco ser excesivamente ambicioso. Si el proyecto es difícil, es mejor establecer pequeñas metas para ir consiguiéndolo poco a poco. 
  • ¿CUÁNDO LO QUIERO? A la hora de concretar tus objetivos, es muy importante establecer un plazo concreto para conseguirlos. De lo contrario, es posible que lo acabes postergando definitivamente. 
  • ¿PARA QUÉ? Buscar una motivación te ayudará a no abandonar el proyecto cuando te falten las fuerzas. Si, por ejemplo, quieres perder peso, debes pensar en lo bien que te encontrarás cuando lo hayas conseguido. 
  • ¿CON QUÉ? Consiste en reflexionar sobre los recursos que necesitas para lograr tus metas. Ver si estás lo suficientemente preparado, si tienes la capacidad para hacerlo, etc. Si, por ejemplo, quieres irte a vivir al extranjero, es aconsejable que antes aprendas el idioma del país. 

Dos meses y medio para lograr tu objetivo
Un estudio de la University ColIege de Londres ha demostrado que hacen falta 66 días para que se cree un hábito y se mantenga durante años.

  • LA  CLAVE ESTÁ EN LA INSISTENCIA. «Si repites algo cada día en la misma situación, se convierte en una reacción automática», asegura la psicóloga Jean Wardle, responsable del estudio. Tanto si tu propósito es dejar de fumar como empezar a hacer deporte o aprender a tocar un instrumento, la clave está, por lo tanto, en ser constante un día tras otro. 

Fuente: Revista PRONTO
www.pronto.es



martes, 13 de diciembre de 2016

La actitud que conduce al éxito



  • Las únicas batallas que de verdad se pierden son las que no se libran.
  • Si tienes un "por qué", podrás enfrentarte a cualquier "cómo".
  • Nuestra vida está compuesta por sueños que adquieren su valor cuando los unimos a la acción. ¿Y qué es lo que nos frena? Las dudas y los miedos que sólo existen en nuestra mente.
  • Es duro caer, pero todavía es peor no haber intentado nunca subir.
  • Todo es posible si creemos en ello y luchamos sin desánimo.
  • Más hace el que quiere que el que puede.
  • Cuando una persona se compromete de verdad con lo que desea, muestra fuerzas insospechadas y habilidades que parecían estar esperando a ser descubiertas.




Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es




Disfrutar de la vida


VALORAR EL DÍA A DÍA REFUERZA Y DA ALAS PARA ENCARAR EL FUTURO

«Cuando bailas, tu objetivo no es ir a un lugar determinado de la pista. Es disfrutar cada paso del camino», afirma el psicólogo y escritor Wayne Dyer. A veces no podemos escoger la música que nos gusta, pero sí decidir cómo bailamos y con quién.

"Amanece, que no es poco" asegura el dicho, pero estamos tan acostumbrados a ello que a menudo no somos capaces de ver la belleza del amanecer, la trascendencia de que exista un nuevo día y la importancia de que nos hayamos despertado vivos en él. Detenernos a pensar para ser conscientes del regalo de la vida y tener la voluntad de disfrutarla es primordial para gozar de una existencia plena y feliz

Qué está en tu mano cambiar

  • Busca y resalta lo positivo. “El tiempo hermoso y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera”, afirma el escritor chino Lin Yutang. La vida tiene nubes y claros y, por supuesto, hay tempestades que no podemos evitar, pero decidir que luzca el solo llueva sobre mojado es una decisión personal: ¿quieres gozar de tu existencia o lamentarte por ella?
  • Vive el presente. Nuestra mente tiende a fantasear con lo que hemos hecho o haremos, algo que nos sirve para aprender de los errores y aciertos del pasado y planear el futuro, siempre que no nos perdamos en ensoñaciones. Si notas que esto te ocurre, sitúate en el presente, retoma el contacto con lo que estás haciendo ahora y aquí, observa tu entorno y a ti, y procura disfrutar del momento que estás viviendo.
  • Adiós a lo innecesario. Para avanzar necesitamos soltar lastre, Si no lo hacemos, el amarre con el pasado nos retendrá. Desprendernos de lo material ayuda, por lo que es bueno empezar por tirar o regalar lo que no usamos y entorpece nuestra marcha, Después, también hay que dejar atrás los recuerdos y sentimientos que duelen y paralizan, 
  • Perdona. Decía Wllliam Shakespeare que "el perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito: bendice al que lo da y al que lo recibe". Perdonar el daño recibido y a quien lo infligió libera, es una forma más de desprenderse de los sentimientos negativos y dejar espacio a nuevas experiencias agradables y enriquecedoras. 
  • Cuídate. Come y duerme bien, sal a pasear, lee y escucha música, baila, ríe, disfruta de conversaciones con los amigos, da y recibe el cariño de quien amas... Vivir de forma sana, apreciar los placeres sencillos y mostrar los afectos es clave para estar a gusto en la propia piel y para recuperar el equilibrio, nos ayuda a sentirnos más fuertes y seguros ante los acontecimientos y los demás. 
  • Confía en ti y decide. Tú sabes qué quieres, haz lo que esté en tu mano para que suceda. Recordando de nuevo las palabras de Dyer, autor del «best-seller» "Tus zonas erróneas”, «Puedes mirarte a ti mismo con ojos nuevos y abrirte a nuevas experiencias que nunca llegaste a pensar que podrían estar dentro de tus posibilidades como ser humano, o puedes seguir haciendo las mismas cosas, de la misma manera, hasta que te entierren». 

«La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino una realidad que debe ser experimentada» Soren Kierkegaard, filósofo danés.
Escucha tu cuerpo y tu corazón
Las emociones tienen su origen en las sensaciones y los sentimientos, no en la razón. Por eso, todo lo que nos llega a través de los sentidos y las reacciones que nos produce son importantes y deberían recibir más atención de la que a menudo les prestamos, ya que sentir es básico para obtener placer.

  • Conéctate. El cuerpo nos transmite información de nuestro entorno y de nuestro interior, como el malestar, el dolor, la calidez, la ternura, las “mariposas en el estómago y tantas otras cosas a las que deberíamos prestar más atención y responder. No “escuchar” las emociones que crea o nos transmite el cuerpo es aislarnos del mundo y de nosotros mismos. 
  • Percibe. Llénate de sensaciones: nota cómo el sol y los tejidos tocan tu piel, huele el aroma de la comida y saborea sus gustos y texturas, mira el cielo y sus distintos colores, las formas de las nubes ... Además de proporcionarte pequeños placeres cotidianos, abrirte a la percepción de los sentidos te ayudará a conocerte mejor y saber qué te gusta y qué no. 
  • Decide desde tu interior. ¿Cuántas veces te has arrepentido de no haber seguido los dictados de tu corazón? Escúchalo, ya que puede aportarte un punto de vista diferente a la razón y también muy válido. Como decía la activista Hellen Keller, «las mejores y más bellas cosas en el mundo no pueden verse, ni siquiera tocarse. Deben sentirse con el corazón». 

Haz aquello que de verdad te gusta
Mantenernos ocupados en actividades que nos motivan y satisfacen nos ayuda a estar contentos y aleja el estrés. Para conseguirlo, sigue estas pautas:

  • Libera tu creatividad. ¿Quién te dijo que no dibujas bien? Si es lo que te apetece, ¡hazlo! Deja fluir tu mente y goza de la experiencia: canta, escribe, pinta, cocina... Disfruta. 
  • Ten curiosidad. Acercarte a lo nuevo y desconocido con voluntad de explorador te permitirá descubrir cosas y posibilidades que te aportarán conocimiento, experiencia y dicha. 
  • Juega. No creas que es "cosa de niños". El juego estimula la mente, favorece la autoestima y la sociabilidad, produce placer y "es la mayor forma de investigación”, afirmaba el científico AIbert Einstein. 

Fuente: Revista PRONTOwww.pronto.es







martes, 6 de diciembre de 2016

Descubre tus capacidades


La fórmula del éxito es sencilla:

  • Creatividad
  • Seguridad
  • Perseverancia

Cada uno de nosotros tiene una meta personal a la espera de ser descubierta.

  • Para conseguir nuestras metas es fundamental pensar diferente, y cuestionar lo que se supone que es normal.
  • Se trata, por tanto, de ser fiel a nuestras ideas, no temer el fracaso y atrevernos a aportar algo nuevo, aunque por ello tengamos que ir a contracorriente.

No temas ser quien eres:

  • En ocasiones tememos enfrentarnos con nuestro verdadero yo, porque eso nos obligaría a replantearnos algunos aspectos de nuestra vida.
  • Nuestro miedo más profundo es el hecho de ser aún más poderosos de lo que nos imaginamos. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Hay que ser valientes.

No desistas ante los primeros fracasos. El talento es una disciplina tenaz y una larga paciencia.

  • El día en que la situación sea propicia para obtener nuestro objetivo, es importante que estemos preparados. Cuando se den los dos parámetros TALENTO y OPORTUNIDAD, se puede decir que habremos logrado el éxito.

Las 4 preguntas que te ayudarán a conocer tu potencial:

  • ¿Cuáles de tus capacidades son las que más valoran los demás?
  • ¿Qué es lo que querías ser cuando eras un niño?
  • ¿Qué actividad te gusta tanto que no eres consciente del tiempo que pasas cuando la practicas?
  • ¿Qué actividad profesional realizarías sin cobrar?

¿Cuál es tu misión en la vida?

  • La vocación es una suma entre la aptitud personal, la constancia y, sobre todo, el interés.
  • Este último valor es el motor que nos dará la energía necesaria para superar las dificultades y conseguir nuestros objetivos.
  • A la hora de elegir tu propio camino, no pienses por encima de todo en el status que te supondría tal o cual ocupación o en lo contentos que se pondrían tus padres o pareja, sino en lo que tú realmente quiere, en aquello que te produciría una auténtica satisfacción personal.
  • Sabrás si el camino que has elegido es el correcto cuando, a la hora de enfrentarte con las primeras dificultades, en lugar de tomarlo como una obligación, lo tomas como un reto. De esta manera, tendrás la fuerza necesaria para conseguirlo.




Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es





martes, 29 de noviembre de 2016

La importancia de las palabras. Experimento con arroz.

En esta entrada os ponemos un vídeo que demuestra la importancia que tienen la forma en la que nos dirigimos a los demás y la forma en la que los demás se dirigen hacia nosotros.

Esto es algo que sabemos, pero en este simple vídeo nos demuestran de qué manera nos afecta.
Seamos cuidadosos y amables. No cuesta nada.
Roberto.


Experimento con arroz







martes, 22 de noviembre de 2016

Define tus objetivos


La elección de metas es una de las más delicadas operaciones de la inteligencia.
El ser humano necesita tener horizontes que le motiven a embarcarse en nuevas aventuras.
La vida no es una carrera, sino un tiro al blanco. Lo que importa es la capacidad para encontrar la diana.

  • Los sueños son personales e intransferibles. Es esencial que persigas tus propios sueños, no te dejes llevar por la inercia de seguir las aspiraciones de tu pareja, tus padres, etc.
Nunca hay pecado en seguir nuestra propia vocación.


  • Concreta al máximo. Define claramente cuál será tu próximo proyecto u objetivo (hacer algo 2 ó 3 veces por semana, por ejemplo).
  • Lo siguiente es crear la estrategia para conseguirlo (buscar academia, consultar horarios, precios, etc.)
  • Haz diana. Tómate tu tiempo y piensa qué te mueve, no cojas cualquier camino al azar.
  • Una persona que desea cambiar de trabajo, pero está desorientada, no debería malgastar su energía hablando de lo poco que le gusta su empleo, sino en imaginar la clase de trabajo que le gustaría desempeñar.
  • Intenta que tus metas no sean contradictorias.
  • ¿Qué te conviene? Piensa si eso que tanto anhelas proporciona felicidad a quien ya lo posee.
  • Claves:
    • Una meta, un reto.
    • Cimas alcanzables
    • Traza un plan
    • Comprométete
    • Persevera en el intento.




Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es






La mejor actitud para ganarte a los demás


Ser agradable y flexible, la mejor actitud para ganarte a los demás

SONREÍR A MENUDO, SER EDUCADO  Y TRATAR DE SER ÚTIL TE AYUDARÁ A CONSEGUIRLO.

Si quieres vivir en un entorno feliz, es importante que seas tú quien dé el primer paso. Si tratas de ser amable, lo más probable es que los demás actúen en consecuencia y se conviertan ellos también en personas más afectuosas.

Desde que te levantas por la mañana hasta que te acuestas por la noche, debes tratar con un gran número de personas. Con algunas tan sólo intercambiarás un saludo, con otros largas conversaciones... De la actitud que tomes con ellas dependerá la forma en la que se desarrollará ese día: con tranquilidad, si lo que decides es ser flexible; con crispación, si te muestras intolerante.

Cambia algunos aspectos
Tú eres, por lo tanto, el máximo responsable de cómo será tu entorno. Si sabes la forma de modificarlo, tanto tú como los tuyos tendréis una existencia mucho más gratificante. Para ello, tan sólo tienes que cambiar algunos aspectos de tu forma de ver la vida.

  • Muestra tu mejor cara. Es tan sencillo como esto: trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti. Sonríe con frecuencia, sé educado, muestra tu afecto siempre que puedas... Las personas que te rodean imitarán tu actitud y las relaciones con ellas serán mucho más positivas. 
  • Confía en los demás. Ya sabemos que nadie es perfecto, pero, por regla general, la mayoría de las personas son bondadosas y tienen buena voluntad. Si te muestras confiado/a con ellas desde el primer momento, el trato que les dispensarás será mucho más agradable que si te muestras receloso: te implicarás más, te mostrarás más relajado, etc. "Siempre prefiero pensar lo mejor de todo el mundo, ahorra muchos problemas", decía el escritor Rudyard Kipling. 
  • Trata de ser más flexible. Ser intransigente, querer tener siempre la razón, defender las opiniones contra viento y marea... son actitudes que agotan y exasperan al interlocutor. Para una buena convivencia, es mejor relajarse un poco y tratar de ser más empáticos y ver las cosas desde otros puntos de vista. Las personas de nuestro entorno lo agradecerán y nosotros no estaremos siempre tan exasperados. 

Valores morales
Pero no nos quedemos únicamente en la superficie. A la hora de tratar con los demás, también es importante cuidar nuestra integridad moral.

  • Sé sincero. Aunque no siempre resulte fácil, trata de ir siempre con la verdad por delante. No intentes manipular a los demás ni tampoco dorarles la píldora. Al final, se acabarán dando cuenta y dejarán de confiar en ti. 
  • Toma siempre el buen camino. "Sé honesto con los que son honestos y también con los que no lo son. Es así como se alcanza la verdadera bondad", aseguraba el filósofo y poeta chino Lao Tzu. Trata siempre de hacer el bien, a corto o largo plazo, lo agradecerás. 
  • Preocúpate por los demás. A todos nos gusta recibir un trato preferente, disfrutar de la compañía de personas que se muestran interesadas por nuestra vida, recibir su ayuda... Hazlo con los que te rodean y les harás felices.

“Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello”. Proverbio persa.
Cómo tratar con una persona difícil
Tal como dice el refrán, «No todo el monte es orégano». Muchas de las personas con las que nos encontramos no son todo lo agradables y participativas que nos gustaría. ¿Qué hacer en estos casos?

  • NO TE PONGAS A SU NIVEL. Sea cual sea el tono que empleen contigo, trata de mantener una actitud lo más calmada y positiva posible. 
  • EVITA LOS TEMAS CONFLICTIVOS. Si conoces a la persona, sabrás perfectamente sobre lo que puedes y laque no puedes hablar con ella. Si la acabas de conocer, trata de no abordar temas como política, críticas a otras personas, etc. 
  • PONTE EN SU LUGAR. Te ayudará a comprender mejor a la persona que te ofende y, de esta manera, te resultará mucho más fácil manejar la situación. 
  • PROCURA QUE HAYA UN BUEN AMBIENTE. Para limar asperezas, nada mejor que romper la negatividad con un chiste, una buena noticia, un halago... 
  • HAZLE UN REGALO. No hace falta que sea algo costoso. Para ganarte a alguien que se te resiste, no hay nada mejor que sorprenderlo con un obsequio que sabes que le llegará al corazón y que agradecerá. 
  • CORTA CON LA CONVERSACIÓN. Si ves que tu interlocutor no atiende a razones, lo mejor es abandonar la discusión. No lo tomes como una derrota, sino como una forma de librarte de algo que no te va a reportar más que problemas y malestar. 

Las cinco reglas de la amabilidad

  1. Deja que fluyan tus sentimientos positivos: Sé afectuoso, sonríe, abraza a quien aprecies... y hazlo siempre con naturalidad y alegría. 
  2. Usa palabras como “gracias”, “perdón”, “por favor”: Son comodines que te ayudarán en tu trato con los demás. 
  3. Intenta ver lo mejor de cada persona: Muchas de ellas te sorprenderán. 
  4. Respeta las opiniones de los demás: Aunque no las compartas, debes aceptarlas. 
  5. Trata de ayudar siempre que puedas: De esta manera, sabrán que eres una persona con la que pueden contar. 





Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es





martes, 15 de noviembre de 2016

Inteligencia emocional


LA EMPATÍA TE ACERCA A LOS DEMÁS.

Las emociones son el resorte que nos mueve a actuar. Ser capaces de comprenderlas, controlarlas y utilizarlas es esencial para ser feliz. ¿Sabes hacerlo? 

La clave para vivir con pasión eléctrica desde el minuto uno hasta el último es la inteligencia emocional, esto es, saber movilizar la gasolina que hace carburar las pasiones de nuestra vida: disfrutar de lo que hacemos, aprender, amar, jugar, hacer arte y; sobre todo, no perder el tiempo quejándose", asegura el psicólogo Rafael Santandreu, autor del libro «Las gafas de la felicidad". Pero, ¿qué es la inteligencia emocional? ¿Cómo sé si la tengo?

Qué es y cómo aplicarla
La inteligencia emocional se define como la capacidad de sentir las emociones, comprenderlas, controlarlas y utilizarlas para modificar los estados de ánimo propios o ajenos. Entre las habilidades de una persona con inteligencia emocional destacan la aptitud para empatizar con los demás, evitar que la frustración o la angustia interfieran con sus facultades racionales y motivarse uno mismo.

  • Sentimientos bajo control.  Tal como explica la filósofa Victoria Camps, «las emociones son los móviles de la acción, pero también pueden paralizarla». Hay, añade, emociones que nos incitan a actuar y otras que nos llevan a escondernos o a huir de la realidad, pero todas pueden ser útiles y contribuir al bienestar de la persona que las experimenta. Para ello, sin embargo, hay que conocerlas y aprender a gobernarlas. «Es posible hacerlo, porque las emociones, al igual que otras tantas expresiones humanas, se construyen socialmente», dice la filósofa catalana. Daniel Goleman, autor del libro «Inteligencia emocional» y considerado uno de los máximos especialistas en el tema, coincide: "Las habilidades emocionales son susceptibles de aprenderse y perfeccionarse a lo largo de la vida". 
  • Tus puntos fuertes. Goleman enumera algunas de las habilidades que posee una persona con inteligencia emocional: conoce sus fortalezas y debilidades, confía en su instinto, cuando está enfadado sabe por qué y, si se cae, se levanta rápido. Además, en relación con los demás, le genera curiosidad e interés la gente que no conoce, se lleva bien con la mayoría de personas y sabe leer sus expresiones faciales, así como prestar atención a lo que dice el otro y cuándo debe decir "no". 

“No somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacemos con ellas”. Jorge Bucay, escritor y psicoterapeuta argentino.



Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es








martes, 8 de noviembre de 2016

Simplificar tu vida


IDENTIFICA QUÉ ES LO IMPORTANTE Y ELIMINA TODO LO QUE TE IMPIDE AVANZAR

¿Sientes que no vives cómo querrías? ¿Que vas por un camino que te desagrada? ¿Que estás atrapado en una espiral de trabajo, facturas y compromisos que no te deja ser tú mismo? Es el momento de librarte de algunas cargas, pesadas e inútiles, y detenerte a pensar qué quieres realmente y cómo conseguirlo. 

“Hemos construido un sistema que nos persuade a gastar dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos para impresionar a personas que no nos importan". La cita, del periodista canadiense Emile Henri Gauvreay, impacta por su análisis realista y simple de la situación que vivimos.

La riqueza del minimalismo
«Menos es más», aseguraba el arquitecto alemán Mies van der Rohe, una máxima que el minimalismo hizo suya. Consiste en quedarse con lo esencial, desprendiéndose de lo superfluo, y conduce a que el bienestar emocional no dependa de lo que «tengo» o «hago», sino de quién «soy» y «cómo me siento».

  1. Haz limpieza. Reduce al mínimo indispensable los objetos de tu vida. Empieza por ordenar tu armario, sigue por tu casa y, después, por tu vida. Ante una cosa, o una idea, pregúntate: ¿lo necesito?, ¿lo he usado en el último año?, ¿aporta algún bienestar a mi vida? Si respondes no, regálalo o tíralo, incluidas las cargas emocionales que te lastran. Desapegándote, liberas espacio que puede ser ocupado por cosas más beneficiosas, incluido el «aire», que circula mejor y permite moverse con libertad. «El apego es casi siempre el terreno donde prospera el temor y la inseguridad», dice el escritor Walter Riso. 
  2. Establece prioridades. No ejes que lo urgente se imponga sobre lo importante. Valora obligaciones y problemas con calma, la prisa no deja pensar. Como afirma el filósofo Ángel Gabilondo, "detrás de la prisa se esconde el miedo». 
  3. Di «no». Sé sanamente egoísta, haz lo que deseas realmente y niégate a aceptar obligaciones que sean un impedimento para seguir adelante. 
  4. Para y desconecta. Detenerse unos momentos, aunque sólo sea a respirar, permite recuperar el ritmo vital, descansar y desconectar. Intenta hacerlo a lo largo del día y, siempre, al acabar la jornada de trabajo. Reserva un tiempo para hacer algo que te guste a solas: leer, pasear... Mantendrás a raya el estrés. 
  5. Huye de las relaciones tóxicas. Las influencias negativas «chupan» energía. Haz también «limpieza» en tu entorno afectivo: aléjate de quien te dañe y quédate con las relaciones que te enriquecen con su conversación, su presencia, su risa, su cariño... Cuenta con ellos y haz que sepan que pueden contar contigo. 

Arreglar el armario ropero y otros pequeños gestos
Con el cambio de estación, solemos «arreglar» el armario, sustituyendo la ropa de la temporada pasada por la de la nueva. De paso, eliminamos las prendas gastadas o que ya no utilizaremos. Un trabajo engorroso que, después, nos produce satisfacción y permite tener las cosas ordenadas y a punto. Hay otras muchas acciones que también pueden ayudarnos a simplificar la vida y retomar el contacto con las cosas que de verdad importan.

  • REGALA  LIBROS. Cuando los hayas leído, pásalos a un amigo, a una institución o déjalos en un banco del parque o en el metro. 
  • APAGA EL TELEVISOR. Si el programa que ves no te gusta, no lo mires. No necesitas acumular información que no te interesa y que «intoxica». 
  • PIENSA ANTES DE COMPRAR. ¿Lo necesitas? ¿Qué uso vas a darle? ¿Cuándo? Evidentemente, se puede comprar un objeto por el simple goce estético que produce, pero no por el placer de comprarlo y poseerlo. Distingue entre ambos sentimientos. 
  • COOPERA Y COMPARTE. Haz comidas en casa con amigos y haced cada uno un plato, celebra los cumpleaños de tus hijos con los de otros amiguitos en el parque con un balón, una cuerda para saltar y bocadillos caseros hechos por varias o familias. Si colaboráis, os repartís el trabajo y el gasto.
  • DISFRUTA DE "NO HACER NADA". Siéntate a mirar pasar las nubes, pasea, haz la siesta... «No hacer nada» es una práctica que ayuda a estar descansado, te permite conectar contigo mismo y facilita que el cerebro divague y tenga «buenas ideas». 
"La verdad siempre se halla en la simplicidad y no en la multiplicidad y confusión de las cosas". Isaac Newton, físico inglés.



Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es








martes, 1 de noviembre de 2016

Aumenta tu autoestima


PLANIFICA TU FUTURO Y MÁRCATE METAS QUE TE MOTIVEN Y PUEDAS ALCANZAR

Antes de reemprender la vida cotidiana, es un buen momento para detenerse a pensar y valorar cómo queremos que sea ésta y qué podemos hacer para mejorarla. Empezar septiembre planteando nuevos retos y la forma de alcanzarlos nos hará crecer y reafirmarnos como personas. 

Un buen ejercicio para iniciar el curso es analizar cuáles son nuestros deseos y qué podríamos o deberíamos cambiar, teniendo en cuenta todo lo bueno que hay en nuestra vida, Se trata de aprovechar este momento para reemprender las tareas introduciendo pequeños, o grandes, cambios, Porque, como afirma el escritor estadounidense Alvin Toffler, «El cambio no solamente es necesario en la vida, es la vida en sí misma".

Ver el futuro con ilusión y optimismo 
Hacer planes nos produce bienestar, crea esperanza y contribuye a aumentar nuestra autoestima ya reafirmamos.

  • Alimenta tus inquietudes. Aprovecha que empiezan cursos y actividades para iniciar O reemprender alguna que realmente te motive, te forme y te aporte satisfacción. ¿Qué te hace vibrar? Quizá sea aprender a bailar, tener un mejor nivel de inglés o sacarte el camet de conducir. Proponerte un objetivo implica desarrollar y potenciar tus habilidades, aprender cosas nuevas y seguir creciendo, incrementando tu satisfacción y la seguridad en ti mismo. Márcate metas y plazos claros y realistas, que puedas cumplir y que, además, supongan un reto y un esfuerzo asumible. Escojas lo que escojas, pon le pasión. 
  • Reserva un tiempo para ti. Si estás de vacaciones y has podido dedicarte un tiempo para hacer lo que te apetecía (leer, pasear, hacer calceta, charlar con una amiga, darte un masaje ... ), sabrás lo importante que es para sentirte satisfecho y a gusto en tu piel. No dejes de hacerlo: reserva un tiempo para ti cada día o, como mínimo, cada semana para disfrutar. 
  • Comunícate con los demás. Habla con tus familiares, amigos, compañeros. Reúnete con ellos o llámalos por teléfono. Saluda a los vecinos y da los buenos días al entrar en el autobús. Hablar nos reporta beneficios emocionales muy importantes, por lo que debemos otorgarle la relevancia que merece. «Gracias a los vínculos que existen entre las palabras v las emociones. hablar no sólo nos permite desahogarnos v liberarnos de las cosas que nos preocupan, sine también de experimentar los sentimientos agradables que acompañan a la comunicación entre personas queridas,» asegura el psiquiatra Luis Rojas Marcos en su libro «La fuerza del optimismo». 
  • Dí adiós a las exigencias. No te exijas más de lo que puedes dar, pero tampoco menos. Pon límites a las demandas excesivas de los demás (familia. amigos, trabajo) y, especialmente, a las tuyas propias. No es necesario ser perfecto, ni intentar ser otro. Recuerda lo que decía Marilyn Monroe, «querer ser otra persona es malgastar la persona que eres». Pero sí ten claro que eres capaz y valioso, dos palabras que siempre debes tener presentes y repetirte si es necesario. 
  • Decide ser feliz ahora. Olvida los «cuando... »: «cuando tenga coche, novio, suerte... ». El momento es ahora y hay que empezar cuanto antes a disfrutar de aquello que nos hace feliz: sentir el sol en la cara, una canción que nos gusta, ese libro que te transporta, el trabajo bien hecho, una sonrisa amiga... Como dice en su libro «La búsqueda de la felicidad» el psicólogo Tal Ben-Shahar, «la felicidad depende mucho más del estado de ánimo que del estado de la cuenta bancaria. ¿Consideramos que el vaso está medio lleno o medio vacío? ¿Apreciamos lo que tenemos vio disfrutamos o lo damos por supuesto v no lo valoramos? Cuando apreciamos lo bueno que tenemos, lo bueno aumenta y tenemos más de ello». 

“Nunca nos aprecian tanto los demás como cuando nos apreciamos nosotros”. Séneca, filósofo.
Consigue tu objetivo con el enfoque adecuado
Las palabras condicionan muchos de nuestros actos. La Programación Neurolingüística (PNL) ayuda a definir los objetivos y hacerlos realidad a través del lenguaje, con lo que te será más fácil conseguirlos y aumentar tu auto estima.

  • EXPRÉSALO EN POSITIVO. Di qué quieres hacer o conseguir, no lo que intentas evitar. Por ejemplo, «quiero ser feliz» en lugar de «no quiero sufrir». 
  • FORMÚLALO EN PRESENTE. Vas a hacerlo ahora, ni después ni con condiciones. Por tanto, di «voy a salir a caminar» en lugar de «tendría que hacer ejercicio». Y sal. 
  • HAZ QUE DEPENDA DE TI. Mejor pensar «voy a hacer lo posible para explicarme» que «quiero que me entiendan». 
  • DESCRÍBELO CON DETALLES. Ilustra tu objetivo tal como quieres que se realice, incluyendo con quién, dónde, cuándo, cómo, en cuánto tiempo y por qué. Por ejemplo, «quiero disfrutar de una cena romántica con mi pareja el sábado» en lugar de «quiero salir el fin de semana». 
  • SÉ REALISTA Y AMBICIOSO. No es un contrasentido, los objetivos desmesurados pueden ser inalcanzables, pero si son demasiado pequeños no nos motivan. 
  • VALORA SU IMPACTO. Piensa qué consecuencias tendrá una vez logrado, tanto para ti como para tu entorno y las personas a las que afecte. 
  • PLÁSMALO EN PAPEL. O el soporte que mejor te vaya («smartphone», ordenador...). Así, podrás concretar y definir mejor tu meta. Ponlo en un lugar visible para que te recuerde tu compromiso contigo mismo. 
  • LLÉVALO A CABO. Y, por supuesto, no esperes que ocurra, hazlo posible tú paso a paso y con constancia. 





Fuente: Revista PRONTO

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martes, 25 de octubre de 2016

Los celos en la pareja




REDUCIR LA DEPENDENCIA AMOROSA Y VENCER LA INSEGURIDAD NOS AYUDARÁ A SUPERARLOS
Los celos contaminan las relaciones amorosas porque crean vínculos afectivos basados en la posesión y el control, en lugar de asentarse en la confianza y el respeto. Si se han entrometido en vuestra relación, sigue leyendo porque este tercero en discordia socava la felicidad y corta las alas al amor. 
Los celos, tanto los fundados como los infundados, se convierten en un problema real cuando derivan en obsesión y repercuten de forma negativa sobre los sentimientos y los actos de quien los sufre, Reflexionar acerca de los motivos que los activan es el primer paso para hacerles frente; el segundo, canalizarlos con ciertas dosis de autocontrol y buena voluntad.
Aprende a controlarlos
El amor es uno de los terrenos donde más vulnerables nos podemos llegar a sentir. De ahí que, a veces, nuestras debilidades se transformen en celos. 
·         Amar no es necesitar. Las personas algo posesivas sienten celos cuando perciben una amenaza hacia algo -su pareja- que consideran de su propiedad, El miedo al desamparo, al abandono o a la pérdida, sea real o no, es lo que alimenta todos esos pensamientos perturbadores que les llevan a buscar pruebas de la existencia de un posible engaño, a desconfiar del entorno más próximo de su pareja, etc, 
o   ¿Qué hacer? En estos casos, se hace necesario reducir la dependencia afectiva hacia la pareja y el férreo control que se ejerce sobre ella, A menudo, nos empecinamos en creer que amar es necesitar y sentirse necesitado, pero el amor, como la riqueza, consiste mucho más en el disfrute que en la posesión, "El celoso ama más, pero el que no es celoso ama mejor", decía Moliere.
·         Eres único/a, nadie es mejor o peor que tú. La inseguridad en uno mismo/a es otra de las causas que alimentan los celos. Nos sentimos inferiores a las otras personas que nuestra pareja pueda conocer y esto reduce todavía más la confianza que tenemos en nosotros mismos. 
o   ¿Qué hacer? Recuerda por qué tu pareja te eligió a ti entre un sinfín de posibilidades. Piensa en tus cualidades. en tu carisma personal. en tu forma tan particular de ser ... Si atraviesas por un mal momento emocional. trata de superarlo mimándote un poco más: cambia de imagen, amplía tu círculo social, trata, en definitiva, de gustarte a ti mismo/a un poco más y, de esta manera, ahuyentar el fantasma de los celos. 
«En los celos, hay más amor propio que amor» Francois de la Rochefoucauld, escritor francés.

LOS CUATRO PILARES DE UN AMOR VERDADERO
EI psicólogo Walter Riso describe en su libro «Enamorados Ca esclavizados» los cuatro vértices del amor saludable. 
·         AMA SIN OBSESIONES. Frente al amor obsesivo, Riso propone un amor apasionado y sereno. El amor se disfruta cuando se siente de forma intensa, pero sin perder la cabeza ni sufrir crisis emocionales. Si se vive de forma obsesiva, lo que nos guía, según Riso «es la obstinación, el desvelo y la preocupación por estar con el otro. No se disfruta porque la mente sólo está interesada en adueñarse de la persona amada, tenerla bajo su control». 
·         AMA SIN PERDERTE A TI MISMO. El amor verdadero requiere autenticidad, un yo que crece en compañía del otro. Es normal que los miembros de una pareja se asemejen, el peligro acecha, en opinión de Riso, cuando se crea un «amor siamés» en el que uno se fusiona con el otro y no queda rastro de quién fue. «Defiende tu identidad, ama con pasión, pero no entregues tu soberanía», indica el autor. «Si tu pareja te exige "cambios extremos" -advierte el psicólogo- para "aceptarte ", no pierdas el tiempo porque no te ama». 
·         AMA SIN MIEDO A PERDER. En el amor, no hay certezas absolutas ni aciertos seguros. La clave para vivirlo de forma valiente está, según el autor de «Enamorados o esclavizados», en aceptar el riesgo y en «no ambicionar una eternidad juntos, sino la plenitud del ahora». 
·         AMA CON PLENA LIBERTAD. «Revisa bien si amas a la persona que está contigo por lo que es -advierte el terapeuta- o en realidad o "amas" lo que te ofrece para subsanar tus déficits». El amor dependiente «necesita» a ti la persona amada, mientras que el amor libre, elige a la persona amada por quién es no por las brechas que tapa los vacíos que llena.



Fuente: Revista PRONTO

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martes, 18 de octubre de 2016

Armarse de valor


SUPERAR NUESTROS PROPIOS LíMITES SUPONE, A VECES, ASUMIR CIERTOS RIESGOS 

Solemos hablar del miedo en términos negativos -teme no llegar al nivel»,"se achica antes las decisiones importantes», "le asusta asumir nuevas responsabilidades», etc.-, pero lo cierto es que albergar temores es algo natural y en muchos casos, incluso, útil. Sólo cuando nos paralizan o bloquean se convierten en algo problemático. "El miedo no es negativo, es sólo un indicador de que hemos salido del entorno de la confianza, de que un nuevo aprendizaje se está gestando», asegura Vicens Olivé, experto en Programación Neurolingüística, en su libro "PNL &Coaching».
Los proyectos que nos dan cierto respeto -cambiar de trabajo, trasladarnos de ciudad, asumir un nuevo compromiso con nuestra pareja, cumplir el deseo de ser madre/padre, etc.- se convierten, curiosamente, en una fuente de satisfacción cuando, independientemente de los resultados, los abordamos con decisión y los vivimos con valentía. "La experiencia de superar el miedo es increíblemente deliciosa», aseguraba el premio Nobel de literatura Bertrand Russell.

Elige tu propio destino
Según el budismo, el miedo es uno de los tres venenos a los que se enfrenta el hombre, junto a la ignorancia y al apego. Adentrarnos en terrenos desconocidos implica, efectivamente, ciertas dosis de inquietud o desconfianza; pero también de ilusiones, deseos y esperanzas. 
·         Échale coraje a la vida. El psicólogo Joan Garriga invita en su libro "La llave de la buena vida» a practicar la valentía: "Muchas vidas se amargan por no seguir el ritmo del tambor que suena en su interior (en el ámbito afectivo, profesional, social, etc.), se malogran por no arriesgar, por querer permanecer a salvo en la orilla de la aparente seguridad, por temor a la crítica, al desamparo, a la pobreza o a la soledad». 
·         Arriésgate a avanzar. Reconocer qué es lo que nos frena con preguntas del tipo ,,¿qué tengo tanto miedo de perder?», ,,¿estoy dejando de hacer cosas por temor a algo?» o ,,¿qué es lo peor que puede pasar si ... ?» es de gran ayuda. Si eso que persigues es importante para ti, asume los riesgos que implica salir de tu zona de confort y aprende a convivir con tus temores. "Para crecer como persona hay que renunciar temporalmente a la seguridad», afirma la periodista Gail Sheehy. 
·         Toma el control. La experiencia demuestra que el miedo, al igual que las dudas o la prudencia, no tienen por qué ser malas ~ compañeras siempre y cuando g no dejemos que tomen las riendas das de nuestra vida. "El miedo es natural en el prudente v el saberlo vencer es de valientes», afirmabael escritor Alonso de Ercilla. 

ATREVERSE RESISTIR PARA ALCANZAR EL ÉXITO 
Al hombre osado la fortuna le da la mano», afirmaba el político Benjamin Franklin. Siguiendo estos consejos, tus proyectos encontrarán la forma de expandirse. Ves que, tal y como admitía el novelista Charles Dickens, «nunca sabe un hombre de lo que es capaz hasta que lo intenta». 
·         CON ARROJO. «Dentro de 20 años, estarás más decepcionado por lo que no hiciste que por lo que hiciste», aseguraba el escritor MarkTwain. Reflexiona antes de actuar, pero si decides pasar a la acción... ¡ve a por ello! 
·         PASO A PASO. Divide el objetivo en diversas etapas. AIcanzar una meta, por pequeña que ésta sea, da impulso para la siguiente y refuerza nuestro nivel de confianza. 
·         ACEPTA LA INCERTIDUMBRE. Recuerda que lo que no depende exclusivamente de ti, se escapa del control. «Valiente-asegura el filósofo JoséAntonio Marina- es la persona a quien la dificultad o el esfuerzo no le impiden emprender un proyecto». En opinión de Marina, la valentía«es la virtud de la superación» porque no sólo implica atreverse, sino también hacer frente a las adversidades. 
·         DISFRUTA. Nunca permitas que la diversión o la capacidad de asombro te abandonen. «La fuerza del goce es enorme, la fuerza de la obligación, mucho menor», indica el psicólogo Rafael Santandreu en «Las gafas de la felicidad». 
·         SIN PRESIONES EXCESIVAS. Cuando las expectativas de éxito se mezclan con temores, pueden convertirse en una pesada carga -exigencias desproporcionadas, presión ante los plazos, etc.-. Date margen y en momentos de necesidad recuerda frases del tipo: «Lo importante es avanzar", «la experiencia es un grado» «nadie dijo que iba a ser fácil». 
CÓMO ENFRENTARSE A LOS TEMORES
Eludir ciertas situaciones que nos provocan temor o ansiedad nos protege temporalmente de laangustia que supone enfrentarse a ellas, pero perpetúa el miedo porque, cuando se niegan, las amenazas se hacen más y más grandes.
Cultiva la fortaleza. Dice el filósofo y pedagogo José Antonio Marina, autor del libro «Los miedos el aprendizaje de la valentía» que la única forma de superar nuestros temores es enfrentándonos a ellos con fortaleza, una cualidad que puede, según él, entrenarse trabajando nuestros recursos personales, la capacidad de esfuerzo, la paciencia, la resistencia o la perseverancia. «Creo que la valentía se aprende, al igual que se aprende la cobardía. Por eso-advierte Marina-, una persona miedosa puede comportarse valientemente». 



Fuente: Revista PRONTO

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martes, 11 de octubre de 2016

Aumenta tu capacidad de concentración y mejora tu rendimiento


CENTRAR TUS ESFUERZOS EN UN SOLO OBJETIVO TE AYUDARÁ A SER MÁS EFICAZ
«La concentración es la raíz de todas las capacidades», decía Bruce Lee. El actor y especialista en artes marciales sabía que, para alcanzar la perfección, es necesario dirigir todo nuestro esfuerzo hacia la meta que nos hemos propuesto.
Cuando somos capaces de enfocar toda nuestra atención en una dirección determinada, conseguimos mejorar la calidad de nuestra tareas, evitar errores v disfrutar más de lo que estamos haciendo.Pero actualmente, es difícil dedicarse sólo a una cosa, ya que las distracciones son muy numerosas, tanto las externas (llamadas de teléfono, interrupciones...) como internas (tentación de consultar el correo electrónico o de realizar otras cosas).
Una actividad cada vez
Hoy en día, muchas personas optan por lo que se denomina la multitarea, es decir, realizar varias cosas al mismo tiempo. Pero esta opción, aunque pueda parecer que nos ahorra tiempo, en el fondo nos desconcentra y empeora la calidad de todo lo que realizamos. Para volver a hacer las cosas de forma tradicional, es decir, con los cinco sentidos, sigue estos consejos.
 Haz las cosas de una en una.
No caigas en la tentación de interrumpir continuamente la actividad que estés realizando con otras acciones. Será muy difícil alcanzar la concentración total.
 Evita las distracciones. Desconecta el móvil, apaga la televisión, procura no tener a tu alcance objetos que puedan dificultar tu concentración... El mejor ambiente para conseguir la atención plena es el silencio total.
 Céntrate en el presente. En ocasiones, las distracciones no vienen del exterior, sino de nuestros propios pensamientos. Para evitarlos, no dejes que tu mente viaje al pasado o al futuro. Sitúate en el aquí y ahora. Si estás preocupado/a por alguna cuestión, una buena solución es olvidarse temporalmente de ella y posponerla para más adelante. «La victoria es para aquel, que incluso antes del combate, no tiene pensamientos sobre sí mismo», aseguraba Bruce Lee.
«Para reducir lo inasequible a lo humanamente real, no hay más que un camino: la concentración», Théophile Gautier, poeta y novelista francés.

La mejor estrategia
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que demasiado esfuerzo mental agota el cerebro. No se puede estar atentos al 100% durante todo el día. Es necesario hacer pausas para distraerse y volver de nuevo con más fuerza.
 La regla del 25/5. Diversos estudios han demostrado que no podemos estar más de 25 minutos plenamente concentrados. Una vez pasado este tiempo, el nivel de concentración disminuye, aumentan las distracciones y baja la capacidad mental. Para estar al máximo durante más tiempo, se aconseja descansar 5 minutos de cada 25.
 Esfuerzo gradual. Para que estos 25 minutos sean 100% productivos, empieza con una actividad que no exija demasiado esfuerzo, continúa con otra más complicada y termina bajando de nuevo la intensidad. De esta manera permites que el cerebro se vaya adaptando gradualmente a la dificultad de las tareas.
 Descanso productivo. Cuando hagas la pausa, no caigas en el error de realizar actividades que también exigen concentración (consultar el móvil, navegar por Internet). Es mejor que lleves a cabo una actividad física, como levantarse y estirar los músculos, mirar por la ventana, beber un poco de agua, etc.

Estimula el funcionamiento de tu mente
Para concentrarse mejor en nuestras tareas es necesario mantener el cerebro en óptimas condiciones.
 DESCANSA Dormir un mínimo de ocho horas diarias ayuda a mejorar los niveles de atención.
 HAZ EJERCICIO. La actividad física aumenta la sensación de bienestar y mejora nuestras capacidades intelectuales.
 CONTROLA EL ESTRÉS La tensión nerviosa bloquea la mente y Iimita nuestras capacidades. Los ejercicios de relajación, las distracciones, etc. nos ayudarán a evitarlo.

EJERCICIOS PARA CONSEGUIR LA ATENCIÓN PLENA
Si eres de naturaleza dispersa o sueles estar sometido a constantes distracciones, estos ejercicios te ayudarán a concentrarte más fácilmente en cualquier momento y en cualquier lugar.
 EL VASO DE AGUALlena un vaso hasta la mitad de agua, cógelo con una mano y extiende el brazo hacia delante. Observa el vaso, seguro que notas que el aguase mueve ligeramente. Pon toda tu atención para lograr que deje de hacerlo durante, al menos, unos tres minutos.
 EL PUNTO IMAGINARIO. Dibuja un punto negro en una cartulina blanca. Obsérvalo durante dos minutos y, a continuación, cierra los ojos. Trata de «ver» mentalmente el punto durante el máximo tiempo posible. A medida que estés más entrenado/a podrás dibujar cuerpos geométricos, colores, etc.
 LA CUENTA ATRÁS. Este ejercicio lo puedes realizar, por ejemplo, antes de irte a dormir. Consiste en contar de 100 a 0, tratando de imaginar el número escrito, o bien escucharlo mentalmente.
 LA RESPIRACIÓN CONSCIENTESiéntate en una silla y cierra los ojos. A continuación, respira profundamente. Presta atención a la forma en la que tomas el aire y lo expulsas. Si notas que te distraes con un pensamiento o una imagen mental, deja que pase y vuelve a concentrarte en tu respiración.



Fuente: Revista PRONTO

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lunes, 3 de octubre de 2016

Vence la rutina



ABRIRSE A LO NUEVO DISPARA NUESTRA CAPACIDAD DE DISFRUTE Y DE ADAPTACIÓN 

«Uno tiene en sus manos el color de su día: rutina o estallido», decía el poeta Mario Benedetti. Cada nuevo amanecer nos brinda la oportunidad de dar un pequeño giro a nuestra vida. Ceder paso a la improvisación y vivir con entusiasmo cualquier pequeña (o gran) motivación son dos buenas formas de sacar a relucir nuestro espíritu más aventurero, ¿Aceptas el reto? 

«A fuerza de repetir los mismos hábitos y tareas se va estrechando nuestro margen para imaginar y romper moldes», afirma el escritor Francesc Miralles en uno de sus artículos. Para algunas personas, las rutinas son un elemento de comodidad, control y seguridad; mientras que para otras es sinónimo de previsibilidad y aburrimiento. Si tienes la sensación de que la monotonía se ha adueñado de tu día a día o te sientes estancado, da un golpe de timón, "El viaje más apasionante -advertía Goethe- es aquél que se emprende sin saber adónde ir”.

Es cuestión de atrevimiento

  • Placer consciente. Para salir de la rutina y disfrutar de los momentos únicos que tiene la vida, a veces, basta con poner en práctica la apreciación. Tomar conciencia del goce que significa dar un paseo bajo el sol de otoño, hacer el aperitivo fuera, ver un capítulo de tu serie favorita, saborear una onza de chocolate negro, abrazar a un ser querido, etc, multiplica el disfrute. Cuando eso suceda, repítete para tus adentros: «Qué a gusto estoy», «Qué bien me siento», «Esto es justo lo que necesitaba», etc. Wayne Dyer insiste en esta idea en su libro «Tus zonas erróneas»: «De ti y de las elecciones que hagas depende que las experiencias de tu vida sean estimulantes y agradables».
  • Abierto a lo desconocido. Albert Einstein, un hombre que dedicó toda su vida al estudio de lo desconocido, no sólo disfrutaba adentrándose en terrenos misteriosos, sino que consideraba que ahí estaba la verdadera fuente de inspiración y creación en el arte y la ciencia. ¿Por qué nos resistimos, entonces, a experimentar nuevas sensaciones? Porque identificamos, según señalan los expertos, lo desconocido con el peligro. No se trata de ser temerarios -dejar nuestro trabajo sin tener otro, poner nuestra vida en riesgo practicando un deporte de aventura, etc.-, sino de probar comidas nuevas, interesarse por géneros literarios o cinematográficos diferentes, visitar sitios donde nunca antes hemos estado (museos, bares, barrios, ciudades, etc.), disfrutar del sexo con un enfoque más imaginativo, etc. 
  • Rompe las cadenas de la rigidez. «Los hábitos pueden liberarnos -asegura el filósofo José Antonio Marina en "La inteligencia fracasada"- pero también esclavizamos». Cuestionar las rutinas establecidas para buscar nuevas perspectivas y soluciones puede resultar, incluso, productivo. Según advierte Marina, «muchos de los fracasos más estrepitosos de empresarios y políticos se atribuyen a la creencia de que lo que funcionó en un caso debe funcionar siempre».

«Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina. Es mortal». Paulo Coelho, escritor brasileño.
BAJO EL INFLUJO DE LAS BUENAS VIBRACIONES
Las emociones, tanto las positivas como las negativas, se contagian a la velocidad de la luz, gracias al trabajo de las neuronas espejo, las responsables de que, por ejemplo, un bebé llore cuando oye a otro sollozar o nos sintamos alegres en compañía de personas risueñas.

  • SÉ SELECTIVO. Elige bien los ambientes que frecuentas, especialmente, en tu tiempo libre. Si te rodeas de personas entusiastas, te será más fácil disfrutar de esas buenas vibraciones, dar rienda suelta a tus pasiones y compartir tus ilusiones con los demás. «La capacidad de entusiasmo es signo de salud espiritual», afirmaba el médico Gregorio Marañón . 
  • ALIMENTA TU INTERÉS. ¿Necesitas un cambio de aires? ¿Traspasar tus límites? Apúntate a un taller, estudia un idioma, practica un nuevo deporte o, simplemente, recupera un viejo «hobby». «El factor sorpresa y la sensación de descubrimiento nos reportan una gran sensación de bienestar», asegura la psicóloga Laura Rojas Marcos. Recuerda que nunca es tarde para probar cosas nuevas ni conocer a gente diferente. 
  • CULTIVA EL BUEN HUMOR. ¿Sabías que un minuto a carcajada limpia equivale a una sesión de relajación de 45 minutos? La risa, al igual que el ejercicio físico, aumenta la liberación de endorfinas, las hormonas de la felicidad. Así que busca la compañía de gente que te haga reír y muestra tu vis cómica. No hay manera más rápida y efectiva de descargar tensiones y de crear lazos de conexión entre las personas.

LAS TRAMPAS DEL EXCESO DE PLANIFICACIÓN.

  • “Siempre ha de haber un motivo”. Tendemos a pensar que hay que tener una buena razón para hacer algo. De ahí que nos cueste salir a caminar sin rumbo, comprar un regalo porque sí, etc. AI igual que un niño juega con un saltamontes durante horas sin más motivo que la diversión, puedes hacer cualquier cosa por el mero placer de hacerla sin tener que encontrarle un sentido o una justificación. «El buscar motivos para todo es el tipo de pensamiento que te aleja de las experiencias nuevas y estimulantes», advierte Wayne Dyer. 
  • “Siempre hay que tener un plan”. La espontaneidad planificada no existe. Para abrirse a lo nuevo hay que dar margen a lo imprevisible. Si bien la agenda sirve para organizarnos mejor, evita que se convierta en una lista de tareas obligadas donde no cabe la improvisación o la sorpresa. «No dejes que los planes que tienes para ti sean más importantes que tú mismo», recuerda Dyer. 



Fuente: Revista PRONTO

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martes, 27 de septiembre de 2016

Sentirte bien contigo mismo


CULTIVAR LA AUTOESTIMA Y LAS RELACIONES AUMENTA LA SEGURIDAD Y LA CONFIANZA PERSONAL 

«Ser feliz consiste en sentirse bien con uno mismo en cada momento», afirma el psicólogo Y escritor Ferran Salmurri. Si crees que es una misión difícil, hay una buena noticia: puedes formarte y aprender a estar a gusto en tu piel. 

«El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos», decía William Shakespeare. Coincide Salmurri: "Depende de nosotros la vida que llevamos. Puedes aprender a ser feliz con lo que eres y tienes, a sentirte bien contigo mismo en cada momento de la vida, ¿Cómo? Dirigiendo tu vida, aprendiendo a pensar, aprendiendo incluso lo que no hemos de pensar, aprendiendo a convivir con otras personas...”

Cambiar de actitud en 4 pasos

  • Sé optimista. decidir ser optimista y pensar y actuar en positivo. Para ello es necesario eliminar los pensamientos negativos que obstaculizan el camino. Olvida los sentimientos catastróficos: hacen sufrir innecesariamente y no evitan que suceda algo malo. Cuando te asalten, combátelos, piensa en algo positivo. Acabarás ganando. 
  • Aprende a amarte y ama. Valora tus virtudes y halágate. Ante un "qué tonto, patoso, malo, feo... soy", contrapone un: "Soy una buena persona, simpático, agradable, cariñoso, eficiente, tengo un pelo bonito, una conversación interesante...” Aceptarse, amarse, valorarse y desear ser mejor es fundamental para tener seguridad, confianza y autoestima. Igualmente, acepta agradecido los halagos sinceros y prodígalos hacia quien los merece. Te hará sentir bien y extenderás el sentimiento a quienes te rodean. Si aprecias a los demás desde el corazón, verás cómo la estima crece en ti y a tu alrededor, haciendo que te sientas a gusto. 
  • Escoge bien a tus amigos. Hay personas que nos hacen sentir mal: critican, se quejan por todo, nada les alegra. Son tóxicas. Mantenlas alejadas de ti. Escoge como amigos a quienes te hagan sentir cómodo, que te agrade tanto su conversación como estar en silencio a su lado, que se preocupen por ti y sean capaces de alabarte y, a la vez, de decirte qué haces mal desde un punto de vista constructivo. Amigos con los que te rías mucho, de forma sana y sincera, y con los que puedas contar cuando tengas un mal día. Y pasa todo el tiempo que puedas con ellos. 
  • Sé agradecido. Por cómo eres, lo que tienes y lo que puedes aprender y conseguir con tu esfuerzo. Dar las gracias por las cosas buenas hace que las valoremos y amplifiquemos, tomando conciencia de ellas y pensando de una forma más positiva. Pueden hacerse muchas cosas para sentirse bien con uno mismo, pero éstas cuatro son básicas e imprescindibles porque, como afirma el psicólogo Daniel Goleman, autor de «Inteligencia emocional»: «Tener bienestar interior, un punto de vista positivo y relaciones afectuosas son los caminos más fiables hacia una vida plena. Yo llamaría a eso "éxito"». 

«La felicidad es íntima, no exterior, y por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos» Henry Van Dyke, escritor norteamericano.

Todo son ventajas
Sentirse bien con uno mismo te aporta un sinfín de beneficios.

  • Mayor benevolencia: Juzgas a los demás y a ti mismo con más bondad y clemencia, evitando las críticas corrosivas. 
  • Más flexibilidad: Al sentirte más seguro, aceptas y adaptas otras formas de pensar. 
  • Capacidad de decisión: Por la misma razón anterior, tienes menos dificultades para tomar resoluciones buenas para ti. 
  • Aumenta tu creatividad: Estar abierto a las experiencias alimenta la mente y estimula la creatividad. 
  • Fomenta las relaciones: Éstas son más fluidas y fáciles, y te sientes a gusto con ellas. 

Actividades que aumentan el grado de satisfacción
Hay acciones que acrecientan la felicidad, como éstas que se han comprobado científicamente.

  • Viajar. Nos relaciona con otras culturas, paisajes, comida, idiomas, etc., cosa que incrementa las conexiones neuronales, refuerza la mente y potencia la creatividad, proporcionando experiencias gratificantes. 
  • Escuchar música alegre. Hace sonreír y aumenta la sensación de bienestar. Además, permite detectar rostros sonrientes a nuestro alrededor. 
  • Pasear por el campo. Un microbio (Mycobacterium vaccae) que inhalamos al pasear estimula la serotonina (neurotransmisor de la felicidad) y parece ser una de las causas del buen humor que provoca esta actividad. 
  • Llorar con una película. Cuanto más triste, mejor: los dramas nos hacen pensar en la propia situación y las personas que amamos, y apreciar lo que tenemos. 
  • Practicar buen sexo. Quienes practican más sexo y de mejor calidad (valorado en función de la satisfacción emocional y física con su pareja) son más felices. 
  • Mantener la mente ocupada. Es la mejor forma de evitar que divaguemos y aparezcan pensamientos negativos. 
  • Conversar sobre experiencias agradables. Las revivimos y recordamos deforma gratificante, y se potencia la conexión con nuestros interlocutores, cosa que no sucede si la conversación trata sobre objetos materiales. 
  • Sonreír. «Una sonrisa es una línea curva que lo endereza todo», decía la actriz Phyllis Diller. Está comprobado que sonreír nos hace más felices, aunque los científicos aún no han descubierto el porqué. 


Fuente: Revista PRONTO

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martes, 20 de septiembre de 2016

Cuatro caminos que conducen a la felicidad


CÓMO CONSEGUIR QUE TUS PENSAMIENTOS SE CONVIERTAN EN TUS FIELES ALIADOS 
¿Alguna vez has tomado la firme decisión de ser feliz pase lo que pase? El pensamiento que más ayuda a lograr ese propósito es ser conscientes de que las herramientas que necesitamos para alcanzar la dicha las traemos de serie. Lo único que tenemos que hacer es aprender a manejarlas mejor. 

Lo dicen los expertos: para lograr el bienestar emocional, base de la felicidad, sólo se necesita una mente sana. Nuestra forma de pensar determina la lectura que hacemos de la realidad y activa toda una serie de emociones -tristeza, alegría, ira, miedo, etc.- que o bien nos acercan a nuestro objetivo o nos alejan de él. La clave, por lo tanto, está en aprender a manejar nuestra mente. Tal como dice el psicólogo Walter Riso: “Si pensáramos mejor, actuaríamos mejor".

Entrena tu cerebro
1- Ejercita la paciencia. La doctora en Psicología Mila Cahue en su libro, «El cerebro feliz», señala la paciencia como uno de los ejes de la felicidad. “Parece que hay prisas para todo: para formar relaciones, para hacerse rico, para curarse de una enfermedad, para adelgazar, etc.". indica. Ser más pacientes, en palabras de Cahue, nos permite "actuar cuando corresponde y no dejarse llevar por los aparentes fracasos a corto plazo ni cuando resulta inapropiado".
Cómo se consigue. Controlando nuestros impulsos, lo que significa saber encontrar el momento o las palabras más oportunas, analizar las situaciones con realismo y detenimiento y respetar el espacio y el ritmo, tanto el propio como el ajeno, "La paciencia tiene más poder que la fuerza», decía el historiador griego Plutarco.

2- Aléjate de las exigencias. "Si limpiamos nuestra mente de exigencias irracionales, nos daremos cuenta de lo mucho que ofrece la vida para disfrutar”, afirma Rafael Santandreu en su libro, "El arte de no amargarse la vida”. Muchos de nosotros imaginamos que la vida debería ser de una forma determinada -porque nos lo merecemos, porque nos hemos dejado la piel en algo, porque nos toca por edad, categoría, etc.- y nos enfurecemos o entristecemos cuando no es así.
Cómo se consigue. Acabando con la tendencia que tenemos a creer que necesitamos ciertas cosas para ser felices. Los deseos, según Santandreu, son positivos y legítimos porque producen placer y son sueños que nos gustaría ver cumplidos. Las necesidades inventadas -"para sentirme mejor, debería ... “, "para ser feliz, necesito”, etc.- causan, en opinión del terapeuta, "inseguridad, insatisfacción, ansiedad y depresión”. Aun así no olvides que desear algo demasiado puede ser contraproducente porque creamos unas expectativas exageradas y, si va acompañado de impaciencia, puede despertar la obsesión. "La felicidad -sostiene el novelista Antonia Gala- es darse cuenta de que nada es demasiado importante”.

3- Rodéate de buena energía. Centrarse en lo positivo y rodearse de personas optimistas aleja otro de los grandes males: la tendencia a dramatizar lo que nos sucede, algo que se traduce en miedos, quejas, críticas, frustración, etc. Si te concentras en lo que va bien y posees en vez de dirigir tu mirada hacia lo que no, estarás bien en cualquier lugar y bajo cualquier circunstancia.
Cómo se consigue. lnteriorizando una sola idea: si concedes poca importancia a algo, te será más fácil solucionarlo. Recuerda, asimismo, que las personas que conviene tener cerca son las que te valoran y sacan lo mejor de ti.

4- Explora tu creatividad. Un rasgo de las personas sanas y fuertes es que ponen pasión en todo lo que hacen, es decir, viven su vida como un juego, disfrutando de lo que tienen en cada momento. Busca la diversión y cultiva la creatividad en todos los campos: en el trabajo, en la cocina, en la educación de tus hijos, en el sexo, en las redes sociales...
Cómo se consigue. Cuando quieras cambiar una conducta o iniciarte en algo, lo mejor que puedes hacer es elegir un modelo y copiar. Una vez tengas la réplica, innova, introduciendo nuevos elementos propios y renovando tus fuentes de inspiración.
“Ningún hombre es feliz a menos que crea serlo”. Publio Siro, poeta romano.
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  • ACEPTACIÓN. Los seres humanos tenemos una gran facilidad para crear castillos en el aire, es decir, situaciones ideales que sólo existen en nuestra cabeza. No sólo son sueños-«mi pareja cambiará, es sólo cuestión de tiempo», «existe el trabajo perfecto», etc.-, sino también deseos infundados -«todo el mundo debe ser amable conmigo», «debe tratarme con deferencia», «ser justo conmigo», etc.-. Esa falta de aceptación de la realidad es una gran fuente de infelicidad. 
  • SENTIDO DEL HUMOR. Otro factor importante es cultivar el sentido del humor, una virtud que tiene la gran capacidad de sacar a la persona de un estado mental negativo -preocupaciones, malas vibraciones, pesimismo, etc.-y devolverlo a la realidad. No subestimes su poder. «La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar», afirmaba el filósofo Nietzsche. 
  • PRACTICIDAD. Cuando algo te moleste o te irrite, pon la causa que genera ese conflicto en un platillo de la balanza y en el otro tu felicidad y hazte el siguiente tipo de pregunta: «¿Prefiero tenerla razón o ser feliz?», «¿enfadarme o ser feliz?», «¿seguir quejándome o ser feliz?», «¿continuar dando vueltas a esa crítica/ruido/error o ser feliz?», etc. Este simple ejercicio ordenará tu escala de prioridades al segundo.



Fuente: Revista PRONTO

www.pronto.es